"Oh shit..."

In his book "Emotional Equations", author Chip Conley talks about how rationalizing emotions as factors in equations can help you understand and master them. The concept is brilliant and certainly helpful because you must understand something before you can control it. Conley asserts that the emotions you may be mastering today - humility, resilience, persistence, a sense of humor- will serve you well at some later point in your life.

Why am I writing about this? Because last week I did something that showed perfectly one of his equations that goes as follows:

CURIOSITY = WONDER + AWE

In the previous weeks I've seen a bunch of ads for the "Planet Shark" exhibit now showing at the Museum of Nature & Science here in Dallas, and I, being the geek I am, wanted to go check what that was all about. In order to not be the creepy guy that goes by himself I invited a couple of friends. Among them was one that brought his son, an avid shark lover.

First thoughts: Whether you are interested in sharks or not (I wasn't necessarily), the exhibit is worth your time and money just so you can learn a little more about your planet and the creatures that live in it. The IMAX footage is mindblowing and will make you want to go swim immediately... or never swim again. I guess it all depends on how adventurous you are.

Second thoughts: How is it possible that a 6 year old knows more about sharks that all the adults that were with him combined? It became pretty evident as soon as we got there that the boy was in his natural habitat, metaphorically speaking. He knew about the different species, sizes, and habits of more sharks than I even knew existed. Not gonna lie; it was a lot of fun.

That takes us to the curiosity part. It's obvious he had a big curiosity about those animals for him to learn so much about them. Curiosity is a great thing if properly directed and I'm pretty sure this is something that he enjoyed a lot, a day full of AWE + WONDERMENT. I think that's the best way to learn and something that in this day and age of information, is easiest than ever to do. Who knows, maybe taking him to this exhibit was one of those experiences that pushes this kid to make sharks, or ocean life in general, a part of his adult life. It would be cool if it happened. We'll find out in a few of years.

 

 

(ESPAÑOL)

En su libro "Emotional Equations" (Ecuaciones Emocionales), el autor Chip Conley habla acerca de como el hecho de racionalizar las emociones nos ayuda a entender y controlarlas. Es un concepto realmente brillante, y ciértamente útil puesto que no hay cosa que puedas controlar sino la entiendes primero. Las emociones que estés aprendiendo a entender y controlar hoy - humildad, determinación, persistencia, sentido del humor- van a servirte en algún punto de tu vida.

¿Por qué escribo hoy acerca de esto? Porque la semana pasada hice algo que demostró perféctamente una de sus ecuaciones; aquella que dice:

CURIOSIDAD = ASOMBRO + ADMIRACIÓN

En las últimas semanas he visto por toda la ciudad varios anuncios acerca de una exhibición llamada "Planeta de los Tiburones" que se está presentando en el Museo de Naturalea y Ciencia, acá en la ciudad de Dallas. Obviamente me dieron ganas de ir a verla, pero como no tenía muchas ganas de ir al museo solito, invité a un par de amigos a ir conmigo; especialmente a uno de ellos porque tiene un hijo que tiene fascinación con los tiburones.

Mi primera impresión: Te interesen los tiburones o no, la exhibición vale la pena tu tiempo y dinero solo por el hecho de educarte acerca de el planeta en el que vivimos, y de las criaturas que lo comparten con nosotros. La película en IMAX que la acompañaba es impresionante y una de dos, o te dan ganas de ir a nadar inmediátamente, o te espanta del mar de por vida. Supongo que depende de que tan grande sea tu espíritu aventurero.

Segunda impresión: ¿Cómo es posible que un niño de 6 años sepa más de tiburones que todos los adultos que iban con él, juntos?. Fue bastante evidente como el niño estaba en su habitat natural, metafóricamente hablando desde luego. Sabía de más razas y hábitos de tiburones que cualquiera de nosotros. La verdad fue una experiencia bastante divertida.

Esto nos lleva a la parte de la curiosidad; Es obvio que él tuvo en algún momento curiosidad para haber aprendido tanto acerca de tiburones. La curiosidad es algo buenísimo si es aplicado para cosas que valen la pena, y estoy seguro que esto fue algo que él disfrutó muchísimo; un día lleno de ASOMBRO + ADMIRACIÓN. Esa es la mejor manera de aprender, y en esta época de la información, es más fácil que nunca.

Uno nunca sabe, quizá el hecho de haberlo llevado a esta exhibición fue una de esas experiencias que, como niño, se te quedan grabadas y le dan un rumbo a tu vida. Sería maravilloso que pasara. Lo sabremos en unos cuantos años.

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